¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿De qué estamos hechos? ¿Qué ocurre después de la muerte? ¿Por qué el cielo es azul? ¿Por qué no nos podemos “despegar” de la tierra? ¿Es posible el teletransporte? ¿Es posible la eternidad? ¿Existe un ente superior? ¿Es la materia continua? ¿Qué pasa con los fenómenos paranormales? ¿Qué son los agujeros negros?
Todas estas preguntas es probable que os las hayáis hecho más de una vez, y seguro que también habéis sentido decepción al comprobar que la mayoría se escapan de vuestros conocimientos
Sin embargo, si habéis sido lo suficientemente curiosos y os habéis preocupado por tratar de entender el mundo, tal vez os hayáis imaginado la respuesta a cada una de estas preguntas y, aunque tengáis la certeza de que esa respuesta no es posible, os sirva para dejar descansar la mente
Incluso es posible que, ansiosos de curiosear, hayáis querido aprender más de lo que se os haya enseñado, y hayáis decidido informaros sobre otras teorías que tal vez os convenzan más
Así, con curiosidad, es como toda persona, en teoria, comienza a hacer lo que se considera filosofar
El problema es que a medida que se crece se aprenden otras cosas que no tienen nada que ver con estas preguntas: las matemáticas, las lenguas, la sociología, la psicología… y estas grandísimas distracciones hacen que las grandes preguntas pasen a un segundo plano
De este modo son pocas las personas que siguen fantaseando con el cosmos, puesto que el resto ocupa sus mentes en otras cosas más artificiales y, en cierto modo, inútiles a largo plazo
Estas pocas personas, que normalmente suelen destacar dada su curiosidad, son los científicos
“Yo soy curioso y no soy científico”, diréis más de uno. Sin embargo tenéis la personalidad de uno de ellos. Es así, “la curiosidad hace al científico”
Y si además de ser científica una persona es imaginativa, entonces si, es física
Es decir, el físico es una persona a la que le encanta curiosear sobre el mundo que le rodea, desde la estructura del gran universo hasta la complejidad de la diminuta materia y la problemática de entender qué es la luz, y que además tiene una imaginación que le permite diseñar sus propios modelos sin la ayuda de nadie más
Estos modelos no tienen por qué ser ciertos. Lo importante es que a nivel tanto práctico como teórico sean válidos para el sujeto en cuestión, que es quien va a vivir basado en ellos
Lo importante para un buen físico es que con sus modelos le sean convincentes a él mismo y que no le fallen, porque solo así, creyendo en ellos, tal vez pueda convencer a otras personas de que son correctos
La física no es una ciencia extraña, es el máxima para el desarrollo de la mente y la aproximación a lo que se denomina el “nirvana”, el nivel de comprensión en el que uno se siente uno con el universo
E insisto, lo importante es que uno satisfaga sus propias dudas, no el modo en que lo haga
Platón fue felíz creyendo en teorías hoy prácticamente abandonadas. Aristóteles, Newton y Einstein también se llevaron a la tumba el convencimiento de que habían llegado a conocer el mundo. Los religiosos, sean del culto que sean, también buscan llenar su curiosidad a través de un ente que es la respuesta a todo. Y cada propia persona, en el fondo, debería tener su propia interpretación física del cosmos
¿Hay una verdad absoluta? ¿Quién sabe? Pero da igual. La física de cada físico es su propia verdad absoluta, y no se tiene por qué despreciarla